
Características y ventajas de las grapadoras de oficina eléctricas
Todo evoluciona. También las grapadoras. Ya existen incluso grapadoras que funcionan sin grapas. Las eléctricas, por su parte, cuentan con un pequeño motor y un mecanismo que permite al usuario grapar papel de manera rápida sin hacer ningún esfuerzo. Son una variante de las grapadoras clásicas en las que la inserción de la grapa se consigue con energía eléctrica.
Las grapadoras eléctricas de papel pueden funcionar con pilas o conectadas a la red eléctrica con un adaptador de corriente alterna. Hay que tener claro que no tienen por que ser más potentes que las manuales. De hecho, las grapadoras que sirven para grapar grandes bloques de papel rara vez son eléctricas.
La mayor ventaja de esta máquina es la semiautomatización del grapado. Tan solo hay que meter los papeles en la ranura y la grapadora se encarga del resto. Así, la grapadora eléctrica es muy útil en oficinas, colegios, universidades, academias, hospitales y, en general, lugares en los que se grape papel de forma habitual. Además, las grapadoras eléctricas con sistema de grapado plano Flat Clinch reducen en un 30 % el volumen que ocupa el papel cuando se apila en el archivador.
