Cómo elegir una lámpara de oficina
El primer paso es elegir el tipo de iluminación. Tras la desaparición de la bombilla incandescente clásica, la elección se reduce básicamente a tres tecnologías: LED (diodo emisor de luz), fluorescente y halógena.
Las lámparas led son las que menos consumen. Su bombilla, siempre que no se sobrecaliente, es también la más duradera. De hecho, en ciertos modelos ni siquiera es reemplazable. Lo que esto significa es que la luminaria está diseñada para acompañar a la lámpara durante toda su vida útil. Una ventaja añadida de las lámparas con de diodo lumínico es que permiten regular la intensidad de la luz (brillante o tenue) y la temperatura del color (cálida o fría).

Por su parte, las lámparas fluorescentes también ofrecen un consumo de energía reducido. Sin embargo, la luz que emiten los tubos es fría y su reproducción cromática es limitada. Lo que esto significa es que los colores se ven algo azulados y no son fieles a la realidad.
En cuanto a las lámparas halógenas, su iluminación es cálida y con un alto índice de reproducción cromático. Es decir, iluminan el entorno como lo harían los rayos solares. El inconveniente, sin embargo, es que consumen más electricidad. Para comparar la eficiencia lúminica de una lámpara, se usa el lúmen por vatio (lm/W).
En otro orden de cosas, la funcionalidad también cuenta. Por ejemplo, hay lámparas que ofrecen distintos niveles de iluminación o incluso un regulador de intensidad. Esto te permite adaptar la iluminación del espacio de trabajo a diferentes actividades. Además, las lámparas con lupa son ideales para actividades de alta precisión, como los trabajos de soldadura electrónica.
Tipos de lámparas de oficina
Existen distintos tipos de lámparas para mesas de oficina. Algunas cuentan con una pantalla inclinable y varios brazos articulados y a veces giratorios; otras, en cambio, tienen la base fija y solo su cabezal es orientable. Esto en cuanto a la estructura de la lámpara.
Hablemos ahora sobre la regulación luminíca. La lámpara más básica solo incluye el interruptor de encendido/apagado. En los modelos superiores se puede regular el nivel de intensidad, bien con un conmutador giratorio, pulsadores o un sensor táctil. Las mejores lámparas también permiten calibrar la temperatura del color, así, podrás usar una luz cálida para leer y luz blanca, fría e intensa, para tareas que requieran precisión.
En el caso de modelos con lupa, la lámpara suele incluir una tapa para inutilizar la lupa. De esta manera, podrás usarla solo como lámpara. Estas luminarias son útiles en talleres de electrónica, dentistas, veterinarios... Son perfectas para tareas de precisión en las que se trabaja con piezas muy pequeñas.

Tampoco se debe olvidar la lámpara con mordaza, que incluye una pinza metálica para fijarla a la mesa por medio una palomilla o tornillo. Son lámparas senillas cuya ventaja es que no ocupan espacio en la mesa.
